Casarse con una persona de otra nacionalidad en España es perfectamente legal y más frecuente de lo que pensáis: según el INE, en 2022 el 18,2 % de las bodas entre personas de distinto sexo tuvo al menos un cónyuge extranjero. Pero eso sí, el papeleo se multiplica. Apostillas, traducciones juradas, certificados consulares… si no os organizáis con tiempo, el estrés burocrático puede arruinaros los meses previos a la boda.
Casarse en España con una persona extranjera exige lo mismo que cualquier boda civil, más su certificado de nacimiento y de capacidad matrimonial, apostillados o legalizados y con traducción jurada si no están en castellano. El acta o expediente se tramita ante notario o Registro Civil del domicilio de uno de los dos. Contad con 5 a 11 meses.
Esta guía cubre todos los escenarios: español/a con comunitario/a, con extracomunitario/a, dos extranjeros casándose en España. Paso a paso y con enlace a la norma de cada trámite.
Requisitos generales
Los requisitos básicos para contraer matrimonio en España son los mismos que para cualquier boda civil (artículos 44-48 del Código Civil). Pero cuando uno o ambos contrayentes tienen nacionalidad extranjera, se aplican normas adicionales de Derecho Internacional Privado: la ley personal es la de la nacionalidad y rige la capacidad y el estado civil (artículo 9.1 del Código Civil).
En la práctica, esto significa que el contrayente extranjero debe demostrar que, según la ley de su país, cumple los requisitos para casarse.
Documentación del contrayente extranjero
Además de la documentación estándar del expediente matrimonial, el contrayente extranjero necesita:
- Certificado literal de nacimiento expedido por las autoridades de su país, con una antigüedad máxima de 6 meses.
- Certificado de capacidad matrimonial (o «certificado de soltería» o «certificado de libertad para contraer matrimonio»), expedido por la autoridad competente de su país o por su consulado en España.
- Pasaporte en vigor y, si es extracomunitario, NIE (Número de Identidad de Extranjero) o tarjeta de residencia.
- Certificado de empadronamiento si reside en España.
- Si estuvo casado/a anteriormente: sentencia de divorcio extranjera, debidamente apostillada o legalizada y traducida.
La apostilla de La Haya
Todos los documentos extranjeros deben estar apostillados si el país de origen es parte del Convenio de La Haya de 1961 (lo son la mayoría de países del mundo). La apostilla es un sello oficial que certifica la firma, la calidad en que actuó quien firma y, en su caso, el sello del documento. No certifica su contenido (artículo 3 del Convenio).
Si el país no es parte del Convenio (algunos países africanos y asiáticos), los documentos necesitan legalización consular, un proceso más largo que implica:
- Legalización por el Ministerio de Asuntos Exteriores del país de origen.
- Legalización por el consulado de España en ese país.
- Legalización por el Ministerio de Asuntos Exteriores español.
Comprobad el país en la tabla de estado del Convenio, porque la lista cambia: Canadá, por ejemplo, lo aplica desde el 11 de enero de 2024.
Traducciones juradas
Todo documento que no esté en castellano debe ir acompañado de una traducción jurada. Las de los traductores-intérpretes jurados nombrados por el Ministerio de Asuntos Exteriores tienen carácter oficial ante juzgados y administraciones. El ministerio publica la lista oficial y cada pareja elige al profesional. [DATO A VERIFICAR: precio orientativo por página, con fecha; el original decía 40-80 € sin fuente]. El plazo puede ser de 1-2 semanas.
Importante: si el documento es de otro país de la UE, también vale la traducción jurada hecha allí por un profesional habilitado (artículo 6.2 del Reglamento (UE) 2016/1191). Si se hizo fuera de la UE, preguntad antes en la notaría o el Registro Civil si la aceptan.
Escenarios frecuentes
Español/a + ciudadano/a de la UE
Es el escenario más sencillo. Los ciudadanos de la UE, el EEE y Suiza tienen libertad de residencia y no necesitan visado. Además, desde el 16 de febrero de 2019 los documentos públicos de otro país de la UE sobre nacimiento, matrimonio (incluida la capacidad para casarse) o divorcio no necesitan apostilla (artículo 4 del Reglamento (UE) 2016/1191).
Español/a + extracomunitario/a residente en España
El contrayente extracomunitario necesita NIE y tarjeta de residencia (o prueba de residencia legal). La documentación lleva más tiempo porque hay que solicitar certificados al país de origen y apostillarlos.
Español/a + extracomunitario/a no residente
El caso más complejo. Si su nacionalidad lo exige, necesitará un visado de estancia (visado Schengen). Permite estancias de hasta 90 días en cualquier periodo de 180 (Ministerio de Asuntos Exteriores).
Una vez casados, si convivís en España, podrá pedir la autorización de residencia temporal de familiar de persona con nacionalidad española. La regula el Real Decreto 1155/2024, en vigor desde el 20 de mayo de 2025, y permite residir y trabajar sin otro trámite.
Aviso: quien tramita el expediente oye a los dos contrayentes por separado y de forma reservada (artículo 58.5 de la Ley 20/2011 del Registro Civil). Con un contrayente extracomunitario, la audiencia puede ser más exhaustiva. No os asustéis, pero id preparados para preguntas detalladas sobre vuestra relación.
Dos extranjeros casándose en España
Pueden casarse en la forma española o en la que establezca la ley personal de cualquiera de los dos (artículo 50 del Código Civil). Para la forma española, al menos uno debe vivir en España: el acta o expediente previo se tramita en el domicilio de uno de ellos (artículo 58.2 de la Ley 20/2011). La capacidad se determina según la ley nacional de cada uno.
El trámite, paso a paso
- Pedid los certificados del país de origen (nacimiento, capacidad matrimonial y, si hubo matrimonio anterior, divorcio) cuando tengáis fecha aproximada: el de nacimiento no debe tener más de 6 meses.
- Apostilladlos o legalizadlos. Los de otro país de la UE sobre nacimiento, matrimonio o divorcio están exentos.
- Encargad la traducción jurada de los que no estén en castellano.
- Abrid el acta o expediente ante notario, letrado de la Administración de Justicia o Registro Civil del domicilio de uno de los dos (artículo 58.2 de la Ley 20/2011).
- Acudid a la entrevista reservada, cada uno por separado. Según la Instrucción de la DGRN de 2006, pueden preguntaros por vuestros planes de vida en común, los hijos que querríais tener o desde cuándo dura la relación.
- Casaos antes de que pase un año desde la publicación de los anuncios; si no, hay que repetirlos (artículo 58.5 de la Ley 20/2011).
- Después de la boda, si el cónyuge es extracomunitario y convivís en España, pedid su autorización de residencia de familiar (Real Decreto 1155/2024).
Plazos reales
Los plazos son significativamente más largos que para una boda entre dos españoles:
| Trámite | Plazo estimado |
|---|---|
| Obtener documentos del país de origen | 1-3 meses |
| Apostilla o legalización consular | 2-6 semanas |
| Traducción jurada | 1-2 semanas |
| Acta o expediente matrimonial (notaría o Registro Civil) | 3-6 meses |
| Audiencia reservada (más exhaustiva) | Incluida en el expediente |
Total realista: sumando la tabla, de 5 a 11 meses. Reservad fecha con un año de margen, pero no pidáis los certificados demasiado pronto (pasos 1 y 6).
El matrimonio de conveniencia: qué saben los jueces
Cuando uno de los contrayentes es extracomunitario, se presta especial atención a detectar matrimonios de conveniencia (celebrados exclusivamente para obtener permisos de residencia). La Instrucción de la DGRN de 31 de enero de 2006 fija dos datos básicos para sospechar que es simulado:
- Que uno desconozca los datos personales y familiares básicos del otro (fecha y lugar de nacimiento, domicilio, profesión, nacionalidad, matrimonios anteriores, familiares más próximos, cómo os conocisteis…).
- Que no existan relaciones previas entre los contrayentes.
No compartir un idioma es solo «un mero indicio», y una gran diferencia de edad no dice nada por sí sola. Si vuestra relación es genuina, no tenéis nada que temer. Llevad fotos, mensajes, billetes de avión de visitas mutuas y cualquier prueba de vuestra relación.
Efectos legales del matrimonio internacional
Una vez inscritos en el Registro Civil español, los efectos son los mismos que los de cualquier matrimonio español. Además:
- El cónyuge extracomunitario de una persona española puede pedir la autorización de residencia de familiar, que se concede por 5 años si está en España (artículo 95.3 del Real Decreto 1155/2024).
- Tras un año casado con español o española, sin estar separados, puede solicitar la nacionalidad española con solo un año de residencia legal y continuada justo antes de pedirla (artículo 22 del Código Civil). Es uno de los plazos más cortos de toda la legislación de nacionalidad.
- Régimen económico matrimonial: sin pacto en capitulaciones, en las bodas desde el 29 de enero de 2019 se aplica la ley de la primera residencia habitual común tras casaros. Si no la hay, la de la nacionalidad común. Y si tampoco, la del país con el que tengáis una conexión más estrecha (Reglamento (UE) 2016/1103).
Consejo final
Si vuestra boda tiene componente internacional, os recomiendo encarecidamente consultar con un abogado especializado en extranjería antes de iniciar los trámites. Un error en la documentación puede retrasar la boda meses, y los plazos de los Registros Civiles de ciudades grandes son ya de por sí extensos.
Consultad también la guía de documentación necesaria y los trámites del Registro Civil para el proceso general.
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