Votos matrimoniales: qué se puede cambiar y cómo escribirlos

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Los votos matrimoniales son las palabras con las que os comprometéis delante de quienes más queréis. No todas las bodas dejan el mismo margen: en la civil y en la religiosa hay una parte que fija la ley o el rito, y en la simbólica casi todo es libre. Aquí tenéis qué podéis cambiar en cada caso, cómo escribir los vuestros y cómo leerlos sin que os tiemble la voz.
Lo único imprescindible es el consentimiento: en la boda civil se leen los artículos 66, 67 y 68 del Código Civil y cada uno dice que consiente. En la católica se usa la fórmula del rito. Los votos personales se añaden aparte, si el ayuntamiento o la parroquia lo permiten, y conviene que duren uno o dos minutos.
¿Qué parte de los votos es obligatoria?
Para que haya matrimonio basta con una cosa: que los dos digáis que sí. El artículo 45 del Código Civil lo resume así: «No hay matrimonio sin consentimiento matrimonial». El mismo artículo añade que cualquier condición, plazo o modo que se añada a ese consentimiento se tiene por no puesto. Dicho de otra forma: podéis prometer lo que queráis en vuestros votos, pero esas promesas no cambian lo que significa casarse.
Además, la ley solo reconoce dos formas de casarse: la civil regulada en el Código y la forma religiosa legalmente prevista (art. 49). Por eso los votos de una ceremonia simbólica, por bonitos que sean, no os casan ante la ley.
Votos en la boda civil: qué se puede cambiar y qué no
La parte fija la marca el artículo 58 del Código Civil. Quien oficia (alcalde, concejal, letrado de la Administración de Justicia, notario o funcionario) lee los artículos 66, 67 y 68 y pregunta a cada uno si consiente en casarse con el otro y si lo hace en ese mismo acto. Esos artículos dicen, entre otras cosas, que los cónyuges son iguales en derechos y deberes y que deben vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente.
La respuesta suele ser muy breve. En el ritual del Ayuntamiento de Pamplona, por ejemplo, cada contrayente contesta «Sí, consiento». Ese momento no se sustituye por vuestros votos, pero vuestros votos sí pueden ir antes o después.
Cuánto margen tenéis depende del ayuntamiento, juzgado o notaría. Pamplona, por ejemplo, indica que en su ceremonia ordinaria se pueden incluir música, lecturas e intercambio de anillos, mientras que su modalidad breve consta solo de la lectura de los artículos, el consentimiento y la firma. Preguntad siempre antes si podéis leer votos propios y en qué momento. Tenéis el resto de pasos en nuestra guía de requisitos de la boda civil.
Votos en la boda religiosa
En la boda católica, el Código de Derecho Canónico pide que los esposos expresen el consentimiento con palabras (canon 1104). Esas palabras son las del rito: «Yo, N., te recibo a ti, N., como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad…», según el texto de la liturgia que recoge ACI Prensa.
Hay dos maneras de decirlo: pronunciar vosotros la fórmula completa o responder «sí» cuando el sacerdote la lee como pregunta. La fórmula no se sustituye por un texto propio, porque en la celebración se siguen los ritos de los libros litúrgicos aprobados (canon 1119). Si queréis decir unas palabras personales, Mons. Sócrates Villegas, entonces presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas, propuso en 2017, según recogió ACI Prensa, decirlas en la recepción o en otro momento fuera del rito. Cada parroquia decide si caben al final de la ceremonia, así que hablad con el párroco.
En otras confesiones con acuerdo con el Estado, el consentimiento sigue la forma de cada una. En las bodas evangélicas, por ejemplo, se presta ante el ministro de culto y al menos dos testigos mayores de edad (Ley 24/1992, art. 7). El ministro os dirá qué parte es fija. Más detalles en requisitos de la boda religiosa.
Votos en la boda simbólica
Aquí no hay fórmula obligatoria: los votos son el centro de la ceremonia y podéis escribirlos, intercambiarlos o incluso pedir a alguien que los lea con vosotros. La única precaución es legal. Como la ceremonia simbólica no es una de las formas del artículo 49, si queréis estar casados ante la ley tendréis que pasar también por el juzgado, el ayuntamiento o la notaría. Lo explicamos en qué es una boda simbólica.
Qué podéis cambiar en cada tipo de boda
| Tipo de boda | Parte fija | Votos propios | A quién preguntar |
|---|---|---|---|
| Civil | Lectura de los arts. 66, 67 y 68 y pregunta de consentimiento | Antes o después del consentimiento, si se permite | Ayuntamiento, juzgado o notaría |
| Católica | Fórmula del rito («te recibo a ti…») | No sustituyen la fórmula; fuera del rito o al final, si la parroquia lo permite | Párroco |
| Otras confesiones con acuerdo | Consentimiento según la forma de cada confesión | Según el ministro de culto | Ministro de culto |
| Simbólica | Ninguna (sin efectos legales) | Libres | Vuestro oficiante |
Cómo escribir vuestros votos paso a paso
- Acordad el formato. Decidid juntos el tono (emotivo, con humor o mixto) y la duración, para que no haya un voto de 30 segundos frente a otro de cinco minutos.
- Haced lista de recuerdos concretos. Cuándo supisteis que era la persona, un momento difícil que superasteis juntos, un gesto suyo de cada día.
- Usad una estructura sencilla. Qué significa para ti, un recuerdo que lo demuestre, tres o cuatro promesas y una frase final.
- Prometed cosas que podáis cumplir. «Escucharte antes de responder» es mejor que «nunca discutiremos».
- Escribid sin corregir y después recortad. Quitad tópicos, bromas internas que nadie más entienda y todo lo que no os suene a vosotros.
- Leedlo en voz alta y cronometrad. Si os trabáis en una frase, cambiadla.
Empezad con varias semanas de margen. Escritos con prisa, los votos suelen quedar genéricos.
¿Cuánto deben durar los votos?
Una referencia habitual es entre uno y dos minutos por persona leídos en voz alta. Además de mantener la atención, hay una razón práctica: el tiempo del salón es limitado y lo fija cada ayuntamiento. Las normas de 2021 del Ayuntamiento de Alicante prevén unos 30 minutos por boda para la ceremonia y las fotos, y la web del Ayuntamiento de Pamplona fija para la Ciudadela un máximo de 25 minutos, incluidas las variantes y las fotos. Si además hay lecturas o música en la ceremonia, conviene que los votos sean breves. Preguntad el tiempo disponible al reservar.
Cómo leerlos el día de la boda
- Imprimidlos. Una tarjeta limpia se sostiene mejor que el móvil, que puede bloquearse en el peor momento.
- Ensayad en voz alta. Aprovechad el ensayo general de la boda para leerlos al menos una vez en el espacio real, aunque no se los leáis al otro.
- Leed despacio. Levantad la vista al final de cada frase y respirad entre bloques.
- Dejad una copia de reserva. Un testigo o el oficiante pueden guardarla. Si os toca elegirlos, repasad antes los requisitos de los testigos.
Preguntas frecuentes
¿Hay que decir «sí, quiero» en la boda civil?
No hay una frase única obligatoria. Lo que exige la ley es que respondáis que consentís a la pregunta del oficiante; en Pamplona, por ejemplo, la respuesta del ritual es «Sí, consiento».
¿Podemos decir votos propios en la boda por la Iglesia?
No en lugar de la fórmula del consentimiento. Algunas parroquias permiten unas palabras al final de la ceremonia; otras prefieren que las digáis en la celebración posterior. Preguntad al párroco.
¿Tenemos que escribir votos los dos?
No. Podéis escribirlos los dos, solo uno o ninguno. Si lo hacéis los dos, acordad antes la duración y el tono.



